Incentivos para empleados: claves para una gestión eficaz

Gestionar un plan de incentivos para empleados

Tener a los empleados felices y motivados puede ser parte fundamental del éxito del equipo humano de una organización y la consecuente realización de los objetivos de esa empresa. En este sentido, un plan de incentivos para empleados es un camino que ayuda a lograrlo y que es sumamente valorado por los trabajadores y beneficioso, a su vez, para las organizaciones.

 

Contrario a lo que se podría suponer, esto no solo responde a beneficios económicos que, si bien son muy valorados, no son los únicos (ni los que más) que se aprecian. De hecho, el estudio Health on Demand 2023, ha revelado que algunos de los puntos que los trabajadores en México consideran más útiles son el tiempo disponible para asuntos personales (54%) y la flexibilidad laboral (45%), por ejemplo. 


En este artículo indagaremos en el plan de incentivos como método para mantener alta la motivación de los empleados y cómo llevarlo a cabo de forma exitosa.

Plan de incentivos para empleados que mejora motivación y productividad

¿Qué es un plan de incentivos?

Un plan de incentivos (o también conocido como programa de incentivos) es una estrategia planificada y elaborada por la empresa para generar compromiso e implicación de todos los colaboradores internos y externos de la empresa mediante regalos, promociones, horarios flexibles, juegos y otras tácticas.


Finalmente es brindar recompensas como refuerzos positivos a los empleados que apunten a mejorar su calidad de vida; esto ayuda a la atracción de talentos como también a la retención de los mismos (aumentando también su productividad), y ambos ejes ayudan a que la organización cumpla sus propósitos.

 

Tipos de plan de incentivos

Pero, ¿cuáles son los planes de incentivos que se aplican? Entre ellos encontramos dos grandes tipos que detallamos a continuación. 

Incentivos económicos

Los incentivos económicos se basan en una recompensa monetaria que da una empresa (según sus capacidades financieras) a un empleado. Son útiles para motivar y fomentar la productividad en el trabajo, ya que con esta modalidad se premia a los miembros del equipo no solo por cumplir ciertos objetivos sino también por ir  más allá de sus tareas normales, contribuyendo al desarrollo de la empresa. 

Entre los incentivos económicos se encuentran los siguientes: 

  • Bonus. Son uno de los tipos más comunes de incentivos económicos que las empresas utilizan a modo de recompensa regular y como una forma de mostrar aprecio a los empleados. 
  • Incremento salarial. También está dentro de los incentivos económicos comunes en pos de alentar a los empleados en su carrera profesional. Esto se puede dar cuando un trabajador es ascendido, como también se puede dar el caso de incrementos salariales semestrales o anuales. 
  • Bono de productividad. Este tipo de incentivo es un ejemplo de sobresueldo que se da por concepto de productividad. Este incentivo depende del rendimiento alcanzado por el trabajador y se da como una compensación monetaria adicional al salario mensual.
  • Comisión. Las comisiones suelen aplicarse como una retribución variable en función de los servicios ofrecidos o de los productos vendidos por parte de un empleado. 
  • Cupones de alimentos. Otra forma de dar incentivos de tipo económico es a través de cupones de alimentos para que el trabajador pueda usar. 
  • Participación en los beneficios. Los beneficios suelen repartirse entre los empleados según ciertos puntos, como nivel de antigüedad, el tiempo de permanencia en la empresa, entre otras.

Incentivos no económicos

No solo existen incentivos económicos, también existen los que están más vinculados a un salario emocional, con una compensación no monetaria. Esto corresponde a los incentivos no económicos, y algunos son: 

  • Días de vacaciones o días libres remunerados. Si bien –y tras la reforma laboral del país en específico a los artículos 76 y 78 de la Ley Federal del Trabajo, que duplica como mínimo de seis a doce días de vacaciones, y que entró en vigencia el 1 de enero del 2023– los mexicanos cuentan con más días de descanso que antes, solo el 13% ha tomado más de dos semanas de vacaciones en el último año, pese a contar con más días tras la reforma laboral. Este beneficio puede hacer que sea un incentivo más para que los empleados desean tomar días libres de forma remunerada y no aplazar un necesario descanso. 
  • Licencia de maternidad extendida. Consta en ofrecer más días más días de los que determina la ley para quienes han sido madres También puede aplicarse a la licencia por paternidad. 
  • Flexibilidad de horarios. Ya lo veíamos al comienzo: según Health on Demand 2023  el 45% del talento mexicano busca tener horario flexible. Esto hace que sea uno de los incentivos que más empresas quieren aplicar y los empleados desean tener.
  • Entrenamiento profesional. Poder perfeccionarse profesionalmente, y así perfeccionar habilidades y conocimientos, es algo cada vez más importante. Por ello, varias organizaciones ofrecen programas de capacitación o bien apoyo para que los trabajadores completen estudios.
  • Premios. Cuando las cosas se hacen bien por parte de un trabajador, debería ser reconocido por su organización. En este sentido, no son pocas las empresas que han decidido implementar programas de reconocimiento para felicitar o premiar a aquellos colaboradores que alcancen ciertos objetivos o realicen ciertas acciones.

Las ventajas de un plan

Un plan de incentivos es importante por diferentes motivos, y algunos de ellos son: 

  • Mejora la productividad. De cierta forma los colaboradores se esfuerzan en alcanzar los objetivos y así poder ganar los incentivos, y esto se logra gracias a una gran motivación. Todo esto aumenta su rendimiento y, con ello, su productividad.
  • Aumenta la satisfacción. Los trabajadores suelen sentirse valorados y debidamente recompensados por su trabajo cuando se ejecuta un plan de incentivos. Esta gratificación los hace sentir satisfechos con sus actividades diarias y más comprometidos con la organización.
  • Fortalece la lealtad. Un plan de incentivos apunta a reconocer y valorar a sus empleados. Esto tiene como efecto que los trabajadores sientan mayor lealtad hacia la organización de la que son parte, lo que a su vez favorece a retener a los talentos dentro de la misma.
  • Promueve un ambiente de trabajo positivo. Los incentivos ayudan a generar un clima positivo y motivante; el sentirse valorados y reconocidos es lo que propicia esto. El resultado es un buen ambiente laboral.

Cómo gestionar un plan de incentivos

Si deseas diseñar y gestionar un plan de incentivos, es necesario considerar algunos pasos clave para lograrlo. Acuña te ayudamos con esto: 

  1. Definir objetivos. Antes de comenzar, hay que saber dónde apuntar las energías. Por eso es muy importante, primero que todo, saber qué es lo que la empresa quiere conseguir, es decir, sus objetivos lo que ayudará a saber cuáles son los incentivos más pertinentes. 
  2. Conocer a los empleados. También es crucial conocer a quienes conforman la organización a través de, por ejemplo, encuestas, entrevistas, y otras herramientas, y así tener claridad sobre sus prioridades y preferencias.
  3. Seleccionar métricas e indicadores de desempeño (KPI). Los KPI (key performance indicator) ayudan a evaluar el desempeño de los empleados de forma concreta y medible,  y así determinar los incentivos que pueden aplicarse. 
  4. Budget. Será necesario tener en consideración el presupuesto con el que cuenta la organización y así ajustar el plan de incentivos a este monto, para que se realista y sostenible en el tiempo.
  5. Definir reglas claras y transparentes. Esto ayuda a determinar qué empleados son elegibles para ser parte del plan y cómo se evaluará su desempeño.
  6. Comunicar el plan. Lo que no se comunica no existe, por eso es importante dar a conocer el plan de incentivos a los diversos trabajadores que serán parte de este programa. 
  7. Implementar y monitorear. No solo es necesario poner en marcha el plan de incentivos sino que también realizar el seguimiento correspondiente del mismo para ver si su implementación ha sido correcta o en qué podría estar fallando o ser perfectible.
  8. Mejorar. Unido al punto anterior, el seguimiento permite poder realizar una evaluación y así mejorar el plan de incentivos, de ser necesario.

En conclusión

Como vimos, un plan de incentivos aumenta la satisfacción y motivación de los colaboradores a la vez que mejora el rendimiento dentro una empresa y puede, incluso, generar beneficios fiscales. Si se busca que el incentivo laboral sea eficaz, es necesario que este sea diseñado haciendo eco de las verdaderas prioridades de los trabajadores de una organización. 

 
En el caso que tengas en mente implementar un plan de incentivos para empleados, en Kilpatrick podemos ayudarte a lograrlo con profesionalismo y así llevarlo a cabo en tu organización.